De Excel al TPV en una tarde
Si tu catálogo vive en una hoja de cálculo, no hay que teclearlo otra vez. Con un fichero bien preparado, la importación es cuestión de minutos.
Las cinco columnas que hacen falta
Con estas cinco ya puedes trabajar. El resto se puede añadir después:
- Nombre del producto, tal y como quieres verlo en pantalla y en el ticket.
- Categoría, que es lo que usas luego para buscar en la caja.
- Precio de venta, con coma o punto decimal, pero siempre el mismo separador.
- IVA que se aplica (21, 10 o 4). Si lo dejas vacío se usa el general.
- Código de barras si lo tienes. Si no, se puede generar.
El error más común: ¿precio con IVA o sin IVA?
En comercio, el precio que se pone en la estantería normalmente ya lleva el IVA dentro. Si tu Excel tiene el precio sin IVA y lo importas tal cual, venderás un 21 % más barato. Antes de importar, decide en qué modo trabajas y comprueba el primer ticket con calculadora en mano.
Cuidado con el Excel que pone puntos
Excel a veces convierte «7,95» en fecha o en siete mil novecientos cincuenta. Antes de guardar el fichero, formatea la columna de precio como número con dos decimales y guarda en CSV UTF-8. Si ves valores raros, es eso.
Fotos y códigos de barras
No hace falta meter las fotos a mano: si tus productos tienen código de barras, muchos programas descargan la imagen de una base pública. Y si compartes el código con otro producto, revisa que no se duplique: dos artículos con el mismo código es el fallo que más veces vemos.
El último paso: comprobar
Después de importar, abre diez artículos al azar —los caros y los baratos— y comprueba precio, IVA y categoría. Diez minutos de revisión te ahorran un mes de descuadres en caja.
Te lo importamos nosotros
En la puesta en marcha cargamos tu Excel con tus precios y categorías. Tú solo revisas el resultado.