Facturación a medida
Facturas con tus series, tus formatos y tus reglas: albaranes que se convierten en factura, retenciones, recargo de equivalencia, facturación recurrente o por obra.
Una facturación que no existe en el mercado, una aplicación para el móvil de tus repartidores, una idea que llevas años dándole vueltas: la convertimos en software que funciona.
A veces el programa que necesitas no existe: o no acaba de encajar, o te obliga a trabajar como él quiere en vez de como trabajas tú. Ahí entramos nosotros.
Facturas con tus series, tus formatos y tus reglas: albaranes que se convierten en factura, retenciones, recargo de equivalencia, facturación recurrente o por obra.
Para tus repartidores, tus comerciales o tus técnicos: partes de trabajo, firma del cliente, fotos, ruta y todo sincronizado con tu sistema.
Que el TPV hable con tu web, tu gestoría, tu transportista o tu programa viejo. Si tiene una API o una base de datos, se puede conectar.
Cuadros de mando con tus números de verdad y tareas que se hacen solas: avisos de stock, cierres mensuales, correos automáticos.
Portales donde tus clientes entran con su usuario a ver sus pedidos, sus facturas o sus documentos. Sin depender de nadie.
Esa idea que llevas años dándole vueltas y que no encuentras hecha. La escuchamos, te decimos si es viable y cuánto costaría hacerla.
Sin sorpresas: primero entendemos, después presupuestamos, y solo entonces se programa.
Una llamada o un café. Nos cuentas cómo trabajas hoy y qué te frena.
Te decimos qué se puede hacer, qué no, y cuánto cuesta. Por escrito y sin letra pequeña.
Ves una primera versión funcionando antes de la mitad del proyecto, y la corriges.
Te lo dejamos funcionando, formamos a tu equipo y seguimos ahí para los cambios.
No vendemos teoría: estos son programas nuestros, funcionando cada día.
No hace falta que sepas cómo se llama lo que necesitas ni cuánto puede costar. Explícanoslo con tus palabras y nosotros lo traducimos a un presupuesto.