Impresora térmica: lo que de verdad importa
No todas las impresoras de tickets sirven para todos los programas. Estas son las cuatro cosas que hay que mirar antes de comprar.
Ancho de papel: 80 mm casi siempre
El estándar en hostelería y comercio es 80 mm de ancho. Las de 58 mm son más baratas y pequeñas, pero el ticket sale apretado y las columnas de precio se amontonan. Si vendes mucho y quieres un ticket legible, 80.
Conexión: USB directo, mejor que red
Por USB funciona en cualquier sitio y no depende del wifi. Las de red son prácticas si imprimes desde varios equipos, pero añaden un punto de fallo y configuración. Para un TPV en el que imprimes desde el mismo ordenador o tableta, USB.
¿Abre el cajón portamonedas?
El cajón no se abre solo: la impresora le manda un impulso por el conector RJ11 que llevan casi todas. Comprueba que tu modelo lo soporta, porque si no, tendrás que abrir el cajón con llave cada venta. Parece una tontería hasta que llevas cincuenta ventas en un día.
Velocidad y memoria
Mira los milímetros por segundo: por debajo de 200 mm/s el ticket tarda y se nota en la cola. Y comprueba que tenga memoria para el logo: si no, el programa tiene que enviar la imagen en cada ticket y todo va más lento.
Qué no comprar
Desconfía de las impresoras sin documentación, sin controladores para tu sistema o que solo funcionan con un programa concreto. Y de las de etiquetas y tickets mixtas de gama muy baja: acaban dando guerra justo cuando hay cola.
Nuestro consejo
Una térmica USB de 80 mm de una marca conocida, entre 90 y 180 €, con soporte de cajón. No necesitas más. Y si te la venden con un contrato de alquiler de por medio, pregunta cuánto cuesta comprarla directamente.
¿Tienes ya una impresora?
Dinos el modelo y comprobamos si funciona con Web TPV antes de que empieces. Sin sorpresas el primer día.